CALORYFRIO os desea Feliz Navidad 2019
Menu

El nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE): todo lo que debes saber

El nuevo Código Técnico de la EdificaciónAlguien podría pensar que un Edificio de Consumo Casi Nulo de energía podría entenderse como lo más parecido a un edificio diseñado y construido bajo los criterios del estándar Passivhaus. Porque en eso se debe de basar la nueva versión del documento de Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación (CTE). En regular con el objetivo de que los edificios consuman lo mínimo y en que contaminen poco o muy poco, especialmente ahora en plena emergencia climática.

Lo cierto es que puede que así sea. Si tuvieramos delante la nueva versión del documento de Ahorro de Energía tras la revisión tan esperada del CTE (desde diciembre de 2018 nada menos) y lo pudiéramos analizar sin mucho detenimiento, lo podríamos pensar. Pensar que se recogen los fundamentos básicos del estándar de construcción de alta eficiencia energética. No obstante, es necesario realizar un esfuerzo de reflexión para ser consciente de ciertos aspectos a los que nos conduce el nuevo CTE. Que por otro lado presenta importantes novedades y puede que también muchos detractores.

La demanda energética, diseñar bien para reducir el consumo

La zona climática, la compacidad del edificio, el aislamiento térmico, la protección solar, la hermeticidad de las ventanas y lucernarios y el control de las descompensaciones y de las condensaciones son los factores que intervienen en la fórmula del nuevo documento. Estas son por lo tanto las condiciones para el control de la demanda energética. Y este es el nuevo título de la sección primera del próximo documento de ahorro de energía del CTE.

El criterio es claro, primero diseña bien tu edificio para que su demanda sea lo más baja posible. Luego ya se le añadirán las instalaciones mecánicas de apoyo. Esta será la responsabilidad de los arquitectos, lo cual no será nada fácil, especialmente para aquellos acostumbrados ap proyectar con grandes superficies acristaladas que convierten a los edificios en grandes devoradores de energía.

Los aislamientos que se instalan en la envolvente térmica serán importantes. La nueva norma ya no limita con indicadores de demanda de energía para calefacción y refrigeración. Esto no significa que este criterio desaparezca para evaluar el cumplimiento de las exigencias. Con el nuevo documento, lo hará en primer lugar función de un coeficiente global de transmisión térmica de la envolvente, entre otros factores. Algo parecido a lo que había en la antigua norma NBE-CT del año 1979, pero que esta vez se tiene que hacer cumplir. Aquí no hay trampa que valga, es hacer números de superficies, transmitancias y compacidad y obtener un número global que parece será en algunos casos difícil de cumplir para determinadas zonas climáticas. El proyectista deberá o ser muy estricto en sus criterios de diseño o bien tendrá que compensar unas superficies con otras y ver si llega.

La protección solar parece que es un factor clave como medida pasiva para reducir la demanda de refrigeración en los edificios que cumplan el nuevo CTE. Será necesario realizar un estudio de la energía que emiten los huecos hacia el interior del edificio en el mes de julio en función de la radiación solar en ese momento. Algo totalmente nuevo en el CTE. Y así será para toda España, ya sea localidades con veranos suaves o más severos, ya que habrá un único valor límite para todas las zonas climáticas. Algo que complica el cálculo pero que la propia norma soluciona al permitir que se pueda considerar sistemas de protección solar móviles en el cálculo para su justificación. Persianas, por ejemplo. Parece ser que este será el recurso fácil para pasar el examen, aunque esta práctica pueda dar lugar a instalaciones térmicas mal dimensionadas, ya que el uso de dichos dispositivos dependerá del comportamiento del usuario.

Los edificios serán más herméticos evitando así infiltraciones de aire no deseadas que supongan pérdidas energéticas especialmente en invierno. Esta exigencia afectará a las ventanas puestas en obra que deberán ser como mínimo de clase 2 ó 3 según la zona climática de invierno, siendo la clase 4 la más exigente de todas. El ensayo Blower Door permitirá comprobar la hermeticidad al aire de la envolvente del edificio.

El control del riesgo de las condensaciones permanece en la norma como exigencia fundamental. No obstante, sigue con la misma redacción que versiones pasadas en el nuevo CTE. Y lo cierto es que, con edificios tan aislados, si no se resuelven correctamente los puentes térmicos, estos se convierten en verdaderos focos para la generación de condensaciones. Algo que el nuevo CTE sí ha olvidado limitar, y que sí es uno de los principios básicos del estándar Passivhaus. Exactamente el criterio del estándar consiste en la limitación del valor de la transmitancia térmica lineal de los puentes térmicos a un valor máximo de 0.01 W/mK. E incluso la regla del lápiz garantizando la continuidad del aislamiento térmico en toda la envolvente.

Artículo patrocinado por BAXI. Si quieres saber más sobre edificios eficientes, haz clic en:
BAXI la nueva climatización
https://www.baxi.es/ayuda-y-consejos/energias-renovables/edificios-consumo-casi-nulo

Dimensionar las instalaciones mecánicas de apoyo para la demanda exacta de mi edificio

La regla básica consistirá en que una vez diseñado el edificio haya que calcular cuanta energía va a demandar y nada más. Lo cierto es que, aunque la limitación del consumo energético se regula en la sección DB HE 0 del nuevo CTE, la primera, en realidad ésta debe de ser la segunda en el proceso de aplicación de la norma. Por lo tanto, primero diseñamos el edificio correctamente, teniendo en cuenta las limitaciones del DB HE1 para la limitación de la demanda. Después se seleccionan las instalaciones térmicas y de iluminación para cubrir exactamente dicha demanda.

¿Cómo lo hago? Por un lado, los criterios para la selección de las instalaciones más adecuadas serán la zona climática, el uso del edificio y los servicios que necesita cubrir para su normal funcionamiento: calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria (ACS), ventilación y control de la humedad además de la iluminación solo para otros usos diferentes al residencial privado. El tipo de combustible, a través del factor de paso, y el rendimiento de las instalaciones, serán los factores que determinen cuánto contamina el edificio.  

Por otro lado, los indicadores que limiten el consumo y verifican el cumplimiento de esta sección serán dos:

  • Limitación del consumo de energía primaria no renovable.
  • Limitación del consumo de energía primaria total.

Ambos indicadores dependerán exclusivamente de la zona climática de invierno y del tipo de intervención en el caso de los edificios de uso residencial privado. Se permitirá mayor consumo a mayor severidad de invierno. Para los edificios de otros usos dependerán de la zona climática de invierno y de la carga interna.  Aquí, en cambio, el límite de consumo de energía será más elevado cuanta mayor carga interna pero menor severidad de invierno (al revés que en residencial privado). Se deduce por lo tanto que las cargas internas se aprovecharán para reducir la demanda de calefacción. Algo especialmente útil en zonas con climas fríos. En cambio, dichas ganancias aumentarán la demanda de refrigeración. Algo poco beneficioso en zonas con veranos más extremos.

El indicador de consumo energía primaria no renovable permite evaluar cuánto contamina el edificio. Por lo tanto, si yo sé cuánto es dicho límite, puede elegir la instalación más adecuada en función del factor de paso asociado a cada combustible.

Cuál será el peso de las renovables con el nuevo CTE

Para saberlo fijamos nuestra atención en tres secciones del nuevo CTE: DB HE0, DB HE4 y DB HE5. Respecto de la primera sección, la relación entre el indicador de energía primaria no renovable y el indicador de consumo de energía primaria total reflejará la influencia de las energías renovables que se consideren en el cálculo.  Es como si ambas se sumaran en el cómputo total de consumo energético. Por lo tanto, la respuesta a esta pregunta se puede obtener comparando los indicadores de consumo de energía primaria total y no renovable para cada uso y zona climática que establezca el nuevo CTE.  En uso residencial privado y obra nueva, la proporción será al menos la mitad para cada tipo de energía, renovable y no renovable. En uso distinto al residencial privado en cambio el peso de las renovables será mayor a mayor severidad de invierno.

En cuanto a la sección DB HE4 la principal novedad consiste en que la contribución energética para la producción de ACS se extiende a todos los tipos de energías renovables. No se limita como en el actual CTE a la energía solar térmica, sino que caben otras alternativas además de la solar térmica como puede ser la fotovoltaica, la mini-eólica, la geotermia, la aerotermia, etc. e incluso la cogeneración o la conexión a sistemas urbanos que incluyan renovables en la producción. En esta sección el peso de las renovables en el cómputo de la energía consumida para producir agua caliente sanitaria se podrá fijar en un 70% aunque no es definitivo. Pero cuidado, que este porcentaje se refiere a la cantidad de energía asociada a la demanda diaria de agua caliente a 60°C. Y ojo que en edificios con la demanda de calefacción y de refrigeración tan reducida, el peso de la energía asociada a producción de agua caliente sanitaria aumenta proporcionalmente.

Por último, la sección DB HE5 regulará la generación mínima de energía eléctrica. El título de la sección deja de incluir la fotovoltaica para la contribución mínima de energía eléctrica. En esta sección también se abre el abanico de posibilidades.

Las secciones DB HE2 de instalacions térmicas en los edificios y DB H3 y de instalaciones de iluminación apenas sufren cambios significativos en comparación al resto de apartados.

Qué energías renovables serán las más adecuadas para cumplir el nuevo CTE en edificios de viviendas los mayores consumidores de energías del parque edificatorio

Como regla general para edificios de cualquier uso, la energía renovable más adecuada dependerá de lo que necesite el edificio según el uso del mismo ¿Qué instalaciones voy a considerar en el edificio? ¿Necesito producir agua caliente, electricidad o ambas? ¿Qué servicios tienen mayor peso en el consumo energético del edificio? ¿Qué fuentes renovables tengo disponibles en el entorno y mayor aprovechamiento tienen? ¿Las puedo integrar? ¿Qué tecnologías me ofrece el mercado? ¿Son viables económicamente? Las respuestas a estas preguntas determinarán el tipo de energía renovable más adecuada: biomasa, solar térmica, solar fotovoltaica o aerotermia (en adelante energía ambiente) entre las más populares. La cogeneración será una opción viable siempre que se demuestre el aprovechamiento del calor generado.

En edificios de viviendas, y teniendo en cuenta las exigencias de limitación del consumo de energía total se observa que, a mayor severidad de invierno, mayor es el límite de consumo permitido. Esta limitación dificultará el cumplimiento de la norma para edificios en zonas con veranos más severos donde se dispare la demanda de refrigeración. Por lo tanto, además de diseñar una buena protección solar para las superficies acristaladas, limitar su tamaño o bien orientarlas correctamente, será necesario elegir la instalación con mejor rendimiento y factor de paso.

Si a ello le sumamos que las directivas europeas nos están conduciendo a una electrificación de los edificios y de manera eficiente desde el punto de vista del consumo energético, la conclusión es que puede que la bomba de calor sea la opción más ventajosa en nuestro país para acondicionar los edificios de viviendas. Todo ello además se ve favorecido con el último Real Decreto que regula el Autoconsumo en España para potencias inferiores a 100 kW, haciendo de la bomba de calor y la generación fotovoltaica una combinación perfecta para uso residencial privado.

Para corroborar esta conclusión podemos mencionar el estudio realizado por la Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración (ATECYR) junto a Baxi con el objetivo de comprobar qué instalaciones podían cumplir con el nuevo CTE. El estudio se hizo para dos ejemplos de edificios de uso residencial en cuatro zonas de referencia en España que reflejaran la variedad de condiciones climáticas de nuestro país. Madrid, Barcelona, A Coruña y Sevilla fueron las elegidas.

En ambos ejemplos los edificios se habían diseñado cumplimiento las exigencias del nuevo DB HE1. El ejercicio consistía en analizar qué instalaciones o combinación de ellas eran las que cumplían con las exigencias del nuevo CTE para cubrir la demanda del edificio. Estas combinaciones fueron las obtenidas:

  • Caldera de gas con energía solar térmica para agua caliente y bomba de calor.
  • Bomba de calor.
  • Aerotermia con energía solar térmica.
  • Aerotermia con energía fotovoltaica.

La instalación de un recuperador de calor fue determinante en la mayoría de los casos. Está demostrado que en edificios muy aislados las mayores pérdidas de calor que incrementan la demanda de calefacción se asocian a la ventilación. La recuperación de calor permite reducir ese aumento. Por otro lado, la necesidad de considerar instalaciones para los tres servicios se debe a que el CTE obliga a ello en el cálculo de los indicadores de consumo energético, ya que de no incluir una de ellas, se considera uno de referencia que generalmente penaliza los resultados. Finalmente, en el estudio se descartó la biomasa y la geotermia como alternativas renovables. La primera por temas de polución en ciudades, la segunda por inviabilidad técnica y económica.

¿Cuándo se va a aprobar el nuevo CTE?

El nuevo CTE está previsto que se publique en breve según afirmó Luis Vega, técnico del Ministerio de Fomento, en el último Congreso de Edificios de Consumo Casi Nulo de energía (ECCN) en Madrid. El borrador ya ha vuelto de Bruselas y ha pasado por el Consejo de Estado por lo que posteriormente deberá de ser aprobado en Consejo de Ministros en España. Se espera que así sea cuando por fin se forme gobierno. A partir de ahí el nuevo CTE entrará en vigor al dia siguiente de su publicación y la obligación de su aplicación será 9 meses después. La fecha de referencia para determinar la exigencia de su aplicación en proyecto será la de solicitud de licencia de obras en el Ayuntamiento correspondiente.

Será entonces cuando podamos comprobar las exigencias definitivas para los edificios que se contruyan y que deberá de incluir la definición de ECCN. Una definición que por cierto para la Administración, ya se cumple si se alcanzan las exigencias de la actual norma de ahorro energético. Una afirmación poco creíble y nada real teniendo en cuenta las directivas europeas. Un hecho que puede ser objeto de sanción.

Y por supuesto no podemos olvidar que  partir del 1 de enero de 2021, todos los edificios que se construyan sin distinción tendrán que ser ECCN. Será en ese momento cuando cuando todos podremos comprobar la eficacia del nuevo CTE.

Artículo patrocinado por BAXI. Si quieres saber más sobre edificios eficientes, haz clic en:
BAXI la nueva climatización
https://www.baxi.es/ayuda-y-consejos/energias-renovables/edificios-consumo-casi-nulo

Modificado por última vez enViernes, 29 Noviembre 2019 11:28
volver arriba

Las claves de Genera y ePower&Building- Entrevista a Lola González

Protagonistas Caloryfrio: 1er Congreso de Ingeniería de las Instalaciones | Xavi Martínez i Tomeo

Caloryfrio.com acude al 1er Congreso de Ingeniería de Instalaciones (CII)

Instaladores: INGEOSOLAR habla de su experiencia en Caloryfrio.com

Protagonistas Caloryfrio: Expobiomasa 2019 | Juan Jesús Ramos

Instaladores: Incaire nos habla de su experiencia con Caloryfrio.com

Búsquedas de Interés

Síguenos en Redes